Si tienes un gato cerca probablemente hayas notado algo: pueden pasar de correr por toda la casa a dormir tranquilamente durante horas.


Y aunque nuestro estilo de vida es muy diferente, hay algunas cosas que podríamos aprender de ellos.


Especialmente cuando hablamos de movimiento, descanso y bienestar.


Muévete todos los días


Los gatos tienen momentos cortos pero frecuentes de actividad.


Nosotros tampoco necesitamos pensar en el movimiento únicamente como una sesión dentro del gimnasio.


Caminar, utilizar las escaleras, levantarte regularmente del escritorio o realizar actividades cotidianas también contribuye a mantenerte activo.


El gimnasio puede ser una parte fundamental de tu rutina, pero el movimiento debería acompañarte durante todo el día.


Aprende a descansar


Aquí probablemente los gatos son expertos.


En fitness muchas personas creen que mientras más entrenen, mejores resultados obtendrán. Pero el cuerpo también necesita recuperación.


Dormir adecuadamente y permitir espacios de descanso ayuda a afrontar mejor los siguientes entrenamientos y forma parte de una rutina saludable.


Estírate


Hay una imagen que todos conocemos: un gato despertando y realizando un enorme estiramiento.


La movilidad también merece un espacio dentro de nuestro entrenamiento.


Trabajar la movilidad puede ayudarte a realizar determinados movimientos con mayor comodidad y a complementar tu preparación física.


Busca momentos para bajar revoluciones


Actividad física y bienestar mental están relacionados.


Según la Organización Mundial de la Salud, la actividad física regular aporta beneficios tanto para el cuerpo como para la mente.


Entrenar puede convertirse en ese momento del día en el que desconectas del computador, de las reuniones y de las notificaciones para concentrarte en ti.


Así que este Día Internacional del Gato puedes quedarte con cuatro recordatorios:


Muévete. Estírate. Descansa. Repite.


En Athletic creemos que sentirse bien también es parte del entrenamiento.

Scroll to Top