El 10 de diciembre se celebra el día de los derechos humanos, una fecha que nos recuerda que todxs merecemos dignidad, respeto y bienestar. Y como en ATHLETIC nos encanta bajar esos temas al mundo real, hoy te traemos algo que debería estar colgado en cada gym del planeta:
La Declaración Universal de los Derechos del Gymbro y la Gymsis.
Una versión divertida, útil y necesaria para que todos tengamos claro qué derechos tenemos… y qué deberes también, porque una cosa es entrenar como crack y otra es comportarse como cavernícola.
Prepárate para reír, reconocerte y, sobre todo, hacer del gym un espacio más consciente, respetuoso y bacano para todos.
Artículo 1: Derecho a entrenar sin ser juzgado… y deber de no juzgar a nadie
Todo gymbro y gymsis tiene derecho a entrenar a su ritmo, con su estilo y con su progreso. Nadie nace levantando 100 kilos ni corriendo 10K.
Tu deber: respetar el proceso del de al lado. Cero burlas, cero comparaciones. Aquí todxs empezamos de cero.
Artículo 2: Derecho a usar las máquinas… y deber de no apropiarse del territorio
Tienes derecho a usar cualquier máquina, zona o implemento, pero también tienes el deber de no colonizar el banco por 40 minutos mientras hablas por WhatsApp o grabas TikToks.
Artículo 3: Derecho al espacio personal… y deber de mantenerlo
Acercarte demasiado, entrenar encima de alguien o respirar en la nuca durante una sentadilla profunda debería ser delito internacional.
Tu deber: mantener tu espacio y respetar el de lxs demás.
Artículo 4: Derecho a un gym limpio… y deber de limpiar tu desastre
- Si sudas, secas.
- Si usas, guardas.
- Si derramas, limpias.
- Derechos humanos básicos versión gym.
Artículo 5: Derecho al volumen adecuado… y deber de no gritar como si estuvieras pariendo un dragón
Si necesitas hacer ruido para levantar, se entiende, pero sonar como banda de guerra no es imprescindible.
Tu deber: regular los gritos, especialmente si suenan a escena dramática.
Artículo 6: Derecho a recibir ayuda… y deber de pedirla antes, no durante la tragedia
- Si necesitas apoyo, pídelo.
Lo que no puedes hacer es intentar levantar el Everest y esperar que un desconocido adivine que te estás ahogando.
Tu deber: comunicarte. Tu integridad depende de eso.
Artículo 7: Derecho a grabarte… y deber de no grabar a nadie más
Filmar tu progreso personal es tu derecho moral, pero grabar a otros (así sea accidental) es falta gravísima.
Tu deber: cuidar encuadres y respetar privacidad. El gym no es un reality show.
Artículo 8: Derecho a progresar… y deber de ser paciente
Tienes derecho a ver resultados y el deber de entender que requieren tiempo, constancia y cabeza. Nada de ciclos mágicos, dietas extremas ni cargas suicidas. Tu salud también es un derecho humano.
Artículo 9: Derecho a sentirte parte… y deber de construir comunidad
Tienes derecho a ver resultados y el deber de entender que requieren tiempo, constancia y cabeza. Nada de ciclos mágicos, dietas extremas ni cargas suicidas. Tu salud también es un derecho humano.
Un gym respetuoso, diverso y bacano se construye entre todos. Tu deber es simple: saluda, comparte, cuida y respeta
Artículo 10: Derecho a disfrutar el proceso… y deber de no rendirte
Sí, el gym es esfuerzo, pero también es alegría. Tu derecho es darte la oportunidad de fallar, aprender y mejorar y tu deber es simple: entrenar incluso cuando no tengas ganas o cuando el clima no ayude o cuando sea festivo.
Respetarte, respetar a otros y construir espacios seguros hace parte de ser mejor persona. Recuerda que el gym no es solo hierro: es convivencia, comunidad y evolución.
