
Hidratación Inteligente: ¿Cuánta agua necesitas según tu entrenamiento?
La hidratación es clave para el rendimiento y la recuperación muscular, pero no todos los entrenamientos requieren la misma cantidad de agua. Descubre cómo ajustar tu consumo para potenciar tus resultados.
Todos sabemos que el agua es fundamental para la vida, pero cuando se trata de entrenar, su papel se vuelve aún más crucial. Desde regular la temperatura corporal hasta transportar nutrientes y oxígeno a los músculos, la hidratación impacta directamente en el rendimiento, la energía y la recuperación.
Sin embargo, no se trata solo de beber agua sin medida. La cantidad ideal varía según el tipo de entrenamiento, la intensidad, la duración y hasta el clima. Beber demasiado o muy poco puede afectar tu desempeño y generar fatiga, calambres o incluso deshidratación. En este artículo, te explicamos cómo hidratarte de manera estratégica según tu entrenamiento.
Cada actividad física tiene demandas distintas, y por eso tu hidratación debe adaptarse a ellas. Veamos cuánta agua necesitas según el ejercicio que realizas.
1. Entrenamientos de fuerza y musculación
Las sesiones de pesas y ejercicios de resistencia generan pérdida de líquidos, aunque menor que los entrenamientos de cardio. Sin embargo, la hidratación es esencial para evitar la fatiga muscular y mejorar la recuperación.
- Antes del entrenamiento: Bebe 500 ml de agua 30-60 minutos antes de comenzar.
- Durante: Consume 100-200 ml cada 20 minutos.
- Después: Rehidrátate con 500-700 ml para reponer la pérdida de líquidos.
2. Cardio de intensidad baja o media
Si realizas caminatas, trote ligero o ciclismo de menos de una hora, la hidratación sigue siendo clave, aunque la pérdida de líquidos no sea tan alta.
- Antes: 500 ml de agua una hora antes.
- Durante: 100-150 ml cada 15-20 minutos.
- Después: 500-750 ml para reponer líquidos.
3. Entrenamientos de alta intensidad o larga duración
El HIIT, las sesiones de más de 60 minutos y los deportes de resistencia (como maratón o triatlón) requieren mayor reposición de líquidos y electrolitos debido al sudor excesivo.
- Antes: 500-700 ml de agua.
- Durante: 150-250 ml cada 15 minutos.
- Después: 1-1.5 litros, dependiendo de la sudoración.
4. Entrenamientos en clima caluroso o húmedo
El calor y la humedad aumentan la sudoración y la pérdida de sodio, lo que exige mayor reposición de líquidos y minerales.
- Antes: 700 ml de agua.
- Durante: 200-300 ml cada 15 minutos.
- Después: 1.5 litros o más según la sudoración.
El agua no es lo único que pierdes al sudar. Minerales como sodio, potasio, magnesio y calcio son esenciales para mantener el equilibrio hídrico y muscular.
Para evitar desbalances, puedes incluir:
- Boca seca y sed intensa.
- Fatiga y mareos.
- Dolor de cabeza.
- Orina de color amarillo oscuro.
Si notas estos síntomas, aumenta tu consumo de agua de inmediato y ajusta tu hidratación en futuras sesiones.
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Beber agua no es solo una rutina, sino una estrategia para mejorar tu desempeño y bienestar. Ajusta tu hidratación al tipo de entrenamiento y asegúrate de reponer los líquidos y electrolitos perdidos.
En Athletic, te ayudamos a optimizar tu hidratación para que entrenes con más energía y mejores resultados. ¡Recuerda, el agua es tu mejor aliada!
Fuente: Este artículo fue elaborado con el apoyo de [ChatGPT].